Proveedores locales y minería argentina: una oportunidad de desarrollo económico y ESG

Durante la Semana de la Ingeniería dedicada a la minería argentina, asistimos a diferentes paneles que permitieron analizar de primera mano el crecimiento que atraviesa el sector, impulsado, entre otros factores, por la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones —RIGI—.

Entre los temas abordados, uno de los más relevantes fue el desarrollo de proveedores locales y su capacidad para competir por la prestación de servicios vinculados con los nuevos proyectos mineros.

No se trata solamente de acompañar el crecimiento del sector, sino de construir capacidades productivas que permitan que una mayor proporción del valor generado permanezca en las provincias y comunidades donde se desarrollan los proyectos.

Capacitar para competir

Uno de los casos destacados fue el de Catamarca, donde se están impulsando programas de capacitación para proveedores locales, incluso para empresas que participaron en licitaciones y no fueron seleccionadas.

El objetivo es ayudarlas a identificar brechas, mejorar sus procesos y prepararse para competir en futuras convocatorias.

Este enfoque parte de una premisa fundamental: la capacidad de integrarse a la cadena de suministro minera no se construye de manera inmediata. Requiere formación, inversión, estándares de calidad, conocimiento técnico y experiencia operativa.

Las lecciones de Vaca Muerta

El desarrollo de Vaca Muerta demostró que existe una curva de aprendizaje para los proveedores regionales y que vale la pena transitarla.

A medida que las empresas locales adquieren experiencia, incorporan tecnología y mejoran sus estándares, pueden asumir contratos de mayor complejidad y competir en mejores condiciones con proveedores nacionales e internacionales.

La experiencia de Neuquén también mostró el valor de la infraestructura compartida. Según se señaló durante los paneles, la coordinación entre diferentes operadores permitió alcanzar reducciones de costos de aproximadamente un 30 %.

Estos antecedentes pueden aportar aprendizajes relevantes para las provincias que actualmente se preparan para recibir inversiones mineras de gran escala.

Una estrategia económica de largo plazo

El desarrollo de proveedores locales no debe entenderse únicamente como una política social o una herramienta de relacionamiento comunitario.

También constituye una estrategia económica.

Las provincias que planifiquen hoy la formación de empresas, profesionales y trabajadores locales estarán mejor posicionadas para capturar una mayor proporción del valor generado por la actividad minera en los próximos años.

Esto implica anticiparse a la demanda futura, identificar los bienes y servicios que requerirán los proyectos y preparar a los actores regionales para responder con niveles adecuados de calidad, seguridad, trazabilidad y cumplimiento.

El desarrollo local también forma parte del reporte ESG

La participación de proveedores regionales también ocupa un lugar relevante dentro de los reportes ambientales, sociales y de gobernanza.

La composición de la cadena de suministro, el desarrollo de capacidades productivas, la generación de empleo indirecto y el impacto económico sobre las comunidades son indicadores observados cada vez con mayor atención por inversores internacionales y otros grupos de interés.

Medir estos resultados permite evaluar cuánto valor genera un proyecto más allá de su operación directa y demostrar de qué manera contribuye al desarrollo económico regional.

Entre los indicadores que pueden reportarse se encuentran:

  • La proporción de compras realizadas a proveedores locales.
  • La cantidad de empresas regionales incorporadas a la cadena de suministro.
  • Las inversiones destinadas a capacitación y desarrollo de proveedores.
  • La generación de empleo directo e indirecto.
  • La distribución territorial del impacto económico.
  • La evolución de las capacidades técnicas y productivas locales.

Medir el impacto en la cadena de valor

En DelPlata Green ayudamos a empresas mineras a medir, gestionar y reportar su impacto sobre la cadena de valor local.

A través de la tecnología de Zero Carbon One, las organizaciones pueden centralizar información, construir indicadores ESG y comunicar de manera consistente su contribución al desarrollo de proveedores, capacidades regionales y comunidades.

El crecimiento de la minería argentina representa una oportunidad de inversión, pero también una oportunidad para construir cadenas de valor más sólidas, competitivas y vinculadas con el territorio.

La diferencia estará en qué provincias y organizaciones comiencen a prepararse desde ahora.